Pese a que se veía bastante bien, el actor Anthony Hopkins decidió que estaba demasiado gordo para la industria de Hollywood, así que decidió ponerse a dieta rigurosa para bajar esos molestos michelines.
De esta manera el actor, de 72 años, perdió 80 libras (algo así como 36 kilos) en un período de 10 meses.
¿El resultado? El que podemos ver en las imágenes.
Esto rompe con los rumores de que el actor estuviera enfermo –algo que sus fans barajaron entre las posibles causas de su fuerte pérdida de peso– y deja en claro que simplemente fue producto de un fuerte régimen alimenticio al que Hopkins se sometió.
“Me cansé de ser pesado, así que me puse a régimen comiendo sano y haciendo una hora de ejercicio al día [...] Disfruto de estar con vida”, declaró el veterano actor.
Pues vaya que sí se le nota el descenso de peso y si no lo hubiera mencionado, cualquiera pensaría que en efecto está enfermo. Lo bueno es que más que por apariencia, lo hizo por su salud — o al menos eso ha dicho.



