Falete sin sus vírgenes

falete

Ironías de la vida. La vida es perfecta cuando uno está enamorado y no hay nada peor que el desenamoramiento por narices, ya que suele traer mil y una desdichas una detrás de otra.

La extraña historia de amor de Falete, gran cantaor de flamenco y copla, con su gran amor, que al final resultó no ser homosexual, terminando bruscanmente sus proyectos de boda y llegando a simular un falso secuestro, Isaac, aun le está dando al artista buenos quebraderos de cabeza. Y es que Isaac, en un momento económico no muy bueno para Falete, le prestó 60.000 euros, cantidad que, entre insulto e insulto en televisión, y a fuerza no ver un euro en término de devolución al cabo de los meses, hizo que el cantante se ganase una demanda de mano de su ex-futuro marido.

Como era de esperar, a Falete le toca pagar, pero no vas a pagar una cantidad que no tienes, por lo que el juez ordenó que debía pagar con bienes. Antes de verano, un perito visitaba la vivienda del cantante para valorar los bienen que allí se hallaban. La valoración se hacía ayer efectiva.

A continuación os copio parte del texto en el que Paloma Barrientos describe el material de el que el cantante ha tenido que desprenderse. No tiene desperdicio.:

Lo más llamativo son los objetos de los que se ha desprendido (o le obligaron a ceder) que a primera vista resultan poco vendibles. Por ejemplo varias sillas/tronos con mucha purpurina aunque pudiera ser pan de oro y de ahí -se supone- la elección de los peritos. Cuadros de gran tamaño de difícil ubicación y con temática religiosa (del tipo gore por su crudeza) y varias figuras de vírgenes de altura similar a la del novio.

(Que Falete me perdone, pero todavía me estoy riendo con ese párrafo.)

Ahora espero que Isaac disfrute de su nuevo tesoro y que le diga a los del banco donde supuestamente hipotecó la casa de la madre para dar al cantante los 60.000 euros, que les va a pagar en vírgenes… en vírgenes sin alhajas, claro… porque las vírgenes han salido de la casa del cantante peladas y mondadas. Que cosa, no?.

Fuente: Vanitatis


Escribe un comentario