Hace unas semanas comentábamos la portada de la revista Purple en la que aparecía Lindsay Lohan crucificada y que causó un poco de polémica entre grupos religiosos.
Pues las demás fotografías de la sesión han sido colgadas en internet y pues… más de lo mismo: LiLo (semidesnuda) enseñando un poco de pierna por aquí y por allá.
Eso sí, el fotógrafo se ha encargado de que la cantante luzca excepcional, y eso es ya bastante difícil últimamente. Tampoco hay que olvidar que los tonos blancos le dan un toque de elegancia que siempre es bienvenido.











