GH: Ana Toro y el amor (I)

¿Para qué seguir comentando una bronca tras otra cuando, gracias al cielo, de vez en cuando pasan cosas dentro de la casa de ‘Gran Hermano’ que le hacen a uno esbozar una sonrisa?.

Ana Toro, una vez integrada con el resto de sus compañeros, de nuevo vuelve a ser el especimen alocado de la edición, provocando risa tras risa entre el resto de habitantes. Las cosas para la granadina parecen ir tan bien que hasta con Chiqui tiene ese buen rollito tan imposible de cuando entrasen por primera vez en ‘GH10’. Aunque por 60.000 €, hasta yo tendría buen rollito con el más pintado.

La forma de ser de Ana no terminó de cuajar entre sus compañeros durante los primeros días de convivencia, pero todo parece haber cambiado como de la noche al día. Ya van dejando de lado ese pensamiento de “actriz” sobre la Toro, para sacar a relucir esa sorprendente mezcla de locura e inteligencia que porta la creativa publicitaria.

Como ya le pasara en su edición, a Ana Toro no le hicieron falta muchas horas para fijar la vista en uno de sus compañeros. De nuevo un concursante que odias o adoras y de nuevo el mayor del grupo. La granadina empieza a sufrir de risas tontas cuando Nico pasea todo su porte italiano por delante de ella. “Es como si fuera un padre mezclado con un hombre. Y además tiene canas. Me gustaría poder dormir echada en un cuerpo grande como el de él. Aunque vamos a necesitar una cama más grande, porque este es un Conan.” Queda claro que a Ana, de Nico, le gustan hasta los andares.

Web oficial: GH


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