El 80% de la entrevista a Gerardo se basa en su estancia en la casa de ‘Gran Hermano’ y de las estrategias llevadas a cabo por Saray. Esto demuestra que el ex concursante aun no se siente “ex” y que, peor aun, todavía vive esa experiencia que termino hace ya unas pocas semanas. “Creo que Saray no me ha querido nunca. Me ha utilizado para intentar ganar el concurso. Ahora sé que he estado durmiendo con mi enemigo”. (Es que es hortera hasta hablando, por favor.)
Gerardo cuenta que fue él quien puso fin a tres meses de amor donde lo único que funcionaba era el plano sexual, ya que todo lo demás era insostenible. Una vez rota la relación, Saray tardaba pocos segundos en plantarse en su Ferrol de su alma. “Me dijo: “Eso era lo que querías.” Y después añadió: “Has estado conmigo porque sin mí no hubieras podido ir ni a la esquina.” Y, que yo sepa, eso es al revés. Ella logró tener más protagonismo gracias a que se enrolló conmigo”. (¡Modesto, baja!, ¡que sube Gerardo!.)
Los desplantes hacia Saray son continuos. Pregunta tras pregunta, Gerardo solo “llora” el lado pasivo de Saray, ese lado que todos vimos durante los cinco meses de reality y que él pareció obviar. Aun y con esas, su obsesión sigue siendo la misma de siempre. “No podía quitarme de la cabeza que me había hecho perder el concurso. Y eso no es fácil. Si no me lío con ella, gano. Y fue al revés: gracias a mí ella quedó segunda, y su madre, tercera. Saray tenía información privilegiada del exterior y, qué casualidad, después de liarse Tatiana con Arturo, ella, se lía conmigo”.
No puedo dejar pasar las horribles instantáneas del sujeto en cuestión. Parece que Gerardo sigue empeñado en posar como la mejor de las “Schiffer´s” sin darse cuenta que su espejo le miente cada día. Y con esto termino, pues el ejercicio de egolatría de este señor me acaba de provocar una úlcera en el estómago.
Fuente: QMD



