GH: Tres expulsiones y una huida

pilarAnoche podíamos ver la mejor gala de Gran Hermano de las once ediciones.

Tres expulsiones tres, con una última hora de un abandono. En esta edición no queda tiempo para que ocurran más cosas. Por fin anoche, Mercedes Milá, daba la patada en el culo que toda España soñaba con darle a Gonzalo y a su bestia parda, la cual se va a tener que conformar con ver todo desde fuera. Su entrevista fue corta, fria e innecesaria. Mercedes hizo todo lo posible por hacerle ver en pocos minutos cada cagada que se había marcado dentro de la casa. Pilarita fue expulsada por el público y tuvo el honor de poder visitar la casa espía y así poder encontrarse con su hija, Saray, un encuentro entre tierno y exagerado (esto segundo va solo con Pilarita, claro, aunque sea parte de su encanto), a la par que sorprendente por los compañeros de esta que se quedaban con la boca abierta por no haberse dado cuenta de que eran madre e hija.

angelaPero el momento fuerte no era ni la expulsión de Gonzalo, ni la salida de Pilar, ni las nominaciones pactadas por el grupo de serpientes reventadas de la casa once, dejando en el candelero a Indhira (otra vez), a Arturo (por decir las cosas claras y no aceptar las ordenes de las bichas) y a Siscu (este último fue nominado por decisión de la organización como castigo por su bronca monumental con Gonzalo). El boom de ayer fue cuando llamaban a Angela y Laura al confesionario y le hacían ver un vídeo donde Lis las acusaba de conocerse o incluso de ser “algo más” fuera de la casa reclamando su premio. Y sí que le dieron su premio… el premio de dejar que todos sus compañeros vieran ese vídeo en el que mostraba su lado más calculador (de concursante al fin y al cabo… le duela a quien le duela), ganándose el odio más absoluto de cada uno de los habitantes de la casa espía. Pilaríta pegaba el campanazo enviando a Hans en vez de a Lis a la casa once por haber adivinado su expulsión, dejando a esta absolutamente sola e ignorada en la casa.

lisLa última hora del concurso es que Lis ha abandonado la casa. Parece que la presión de lo sucedido ha sido más fuerte. Y total… los 12.000 euros que tiene que pagar a la organización por abandonar, se los va a sacar en pocos días acudiendo a programas.

Ahora hay que pensar en que, si sabemos que esto es concurso, ¿por qué crucificamos a la que ha entrado a concursar de verdad?. No excuso para nada a Lis, ya que me parece una perrada lo que ha hecho… pero la pregunta la dejo ahí.


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