La actriz, cantante y ahora protagonista de vídeos de ejercicios Jessica Simpson ha demandado a una casa productora de vídeos de ejercicios por un presunto incumplimiento de contrato.

Al parecer no la han retocado como ella quería y se puso furiosa al ver que su aspecto no le favorecía demasiado. Por ello solicitó ante la corte que la compañía Speedfit (empresa que produjo el vídeo) no pudiera usar su nombre ni su imagen para promocionar el vídeo.
Aunque la corte no le dio la victoria sobre la comercialización, sí que falló a su favor al hacer que Speedfit le pagara una suma de cerca de 400 mil dólares por incumplimiento de contrato, además de otros 50 mil por calumnias.
Es decir, que les saco hasta el último centavo.
Claro que los chicos de Speedfit no se iban a quedar con los brazos cruzados y ya han anunciado que entablarán una contra demanda por nada menos que 10 millones de dólares. Están furiosos ya que dedicaron mucho tiempo al vídeo en cuestión (el cual fue grabado en el año 2005) y no creen que sea justo que ahora se lo tengan que guardar en el baúl de los recuerdos.
No sé yo qué es lo que quiere Jessica Simpson que le retoquen, si lo hubiera grabado ahora con esos kilos de más que tiene encima lo entendería, pero fue en el 2005, cuando tenía el cuerpo de Daisy Duke. Pero bueno.



