La baronesa Thyssen recurre a una vidente para intentar recuperar a su hijo

(Más de película no puede ser ya.)

Creo que la manera ideal de comenzar esta noticia es metiéndose uno también dentro del guión y empezar a escribir con ‘Evanescence’ de fondo: “Y entonces, la baronesa, al descubrir que su pobre hijo había sido abducido por una peligrosa secta, sintiéndose indefensa y a puertas de perder a Borja para siempre, recurrió a fuerzas superiores en un último intento de ganar la tan difícil batalla.”

Si es que ser madre es lo que tiene. Que por muy revoltoso que te salga un churumbel, o muy mal que te caiga tu nuera, un hijo es un hijo y siempre acabarás dando la vida por él. Y Carmen Cervera, por encima de todo, quiere recuperar el amor de Borja y el contacto con su nieto Sacha y, quien sabe si futura nieta.

La baronesa, después de barajar diferentes opciones, ha optado por los servicios de una quiromántica argentina que responde al nombre de Salma Nifuri. Carmen acudía junto a una amiga a la consulta para después salir las tres juntas camino a la Iglesia de San Antonio de la Florida. Una vez allí, la baronesa hacía un donativo al santo como parte del proceso de reconciliación con su hijo.

De nuevo, Carmen Cervera vuelve a remover cielo y tierra en busca del final de la interminable batalla ‘Thyssen Cuesta vs. Super Thyssen’. Y la verdad, espero que lo consiga muy pronto, pues estos meses de embarazo de Blanca, no creo que hubiese nada mejor que la paz en familia.

Fuente: 10minutos


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