
Nuestra Pe se ha puesto malita en Cannes. O eso dicen. Porque los del diario “Le Parisien” (que suena muy fino y elegante) no se creen mucho la versión de la de Alcobendas. El caso es que la española no acudió a la presentación del musical “Nine”, alegando una gripe. Pero, sin embargo, sí que asistió horas después a una fiesta benéfica. Claro, que no es lo mismo. El matiz está en la palabra “fiesta”. También asistió hoy a la presentación de “Los Abrazos Rotos”. Más seria de lo normal, eso sí. Pero asistió. Del brazo de su amigo Pedro Almodóvar, por supuesto. A los de “Le Parisien”, ese diario tan fino, les ha faltado tiempo para contar que, en horario de máxima audiencia y en el canal privado más visto por los franceses, la actriz apareció fresca como una rosa. Así que se preguntan si lo de la gripe o intoxicación (como se dijo en un primer momento) no sería más que una excusilla para eludir elegantemente algunos de sus compromisos. Lo que, en argot escolar, vendría siendo “hacer pellas”. ¡Cómo son los franceses para sus cosas, oiga!
Y ahora, lo verdaderamente importante en un festival: Los vestidos.
. Para el pase gráfico de “Los Abrazos Rotos”, Penélope se enfundó un vestido corto en color maquillaje. Alguien debería decirle YA que ese color no le favorece NADA.
. Para el estreno, eligió un vestido largo de color lila. El estilo… a mitad de camino entre madrina de boda de clase media y princesa medieval. Yo… me quedo con éste.



