Mañana es un gran día para nuestra adorable Lindsay Lohan.
Es que el día de mañana se tomará la decisión final con respecto a su futuro y libertades: mañana sabremos al fin si la pobre Linds tiene que ir a la cárcel (o no) por no haber completado su curso de educación vial.
¿Qué nervios! ¿No?
No para Lindsay.
Fuentes cercanas a la actriz explicaron que, si bien Lindsay continúa diciéndole a sus amigos que su juez de libertad condicional, Marsha Revel, la odia, no tiene dudas de que va a salir de la sala de audiencias mañana por la mañana sin ningún tipo de condena.
La verdad es que la jueza tiene todo el derecho de encarcelar a Lindsay, no solo por las ausencias a tres de sus clases de manejo, sino también por el período en el que viajó a Cannes, faltó a una sesión del tribunal de Justicia y culpó a todo el mundo por no haberla dejado salir de Francia.
Pero parece que “Lindsanity” (como le llama Perez Hilton) está tan acostumbrada a que sus abogados la saquen de cualquier tipo de escándalo, que confía en que en este caso va a suceder lo mismo.
Yo que tu no estaría tan confiada, Linds. ¡Uno nunca sabe las vueltas del destino!




