
Hay que ver a estas celebridades, tan inmersas en el mundo de la apariencia física que olvidan que lo importante es el interior.
O tal vez para las estrellas lo importante es, de hecho, el interior; pero el interior del implante que se hayan puesto, sea colágeno, silicona o demás sustancias similares.
Pues la última en estrenar algo gracias a la cirugía estética es la polémica Megan Fox.
¿Qué se ha hecho ahora? Pues se ha sumado a la moda de los “labios gordos” que tan popular hiciera Angelina Jolie en los últimos años.
La verdad es que ya casi no reconozco a la Megan Fox original, aquella sin apenas operaciones. Bastantes cosas se ha hecho ya en el rostro, a tal grado que si uno se pone a comparar cuidadosamente una fotografía vieja y una nueva, los cambios saltan a la vista. De hecho creo que ya se había operado los labios en alguna ocasión, sin embargo al parecer no quedó demasiada satisfecha con el resultado.
Dicen que una “ayuda” siempre viene bien para mejorar la autoestima, pero tampoco hay que pasarse. Habrá que esperar a ver el resultado final, porque en las fotografías preliminares parece que los labios le van a explotar pero siempre es así, con el pasar de los días bajará la hinchazón.


