Y de repente, sin venir a cuento, Miriam Sánchez y Pipi Estrada se sentaron en ‘Sálvame Deluxe’ para hablar de su reconciliación.
Una ruptura nunca es fácil y mucho menos cuando hay hijos de por medio. También viene siendo habitual lo de ponerse mutuamente de vuelta y media para intentar calmar el dolor con un poquito de odio desmedido, pues lo de sacarse el venenito de la lengua a base de mordiscos suele ser bastante relajante. El sexo por despecho es todavía más común que lo de levantarse por las mañanas y decir “buenos días” aunque sea a la pared. Pero, ¿qué pasa cuando esa ruptura genera dinero?. ¿Y qué pasa también cuando, una vez terminado el boom de la ruptura, se recurre a estirar lo imposible a través de exclusivas imposibles en las revistas?. ¿Es posible creer en una reconciliación cuando ambas partes se han dedicado a nadar en mares de mierda creados a base de acusaciones de consumo de drogas, alcohol, a la par que se organizaba un montaje (o quisiera creer que lo fue) con una actriz porno cuyo apellido de guerra sonaba familiar a todo el mundo?.
Por una vez y aunque me cueste horrores, no seré yo quien juzgue a la pareja en cuestión. Esta vez seréis ustedes quienes, como si de una de aquellas “Catarsis del tomatazo” se tratara, hagan de jueces ante tal show y decidan si aplaudir o si cargar a tomatazos contra sus protagonistas… aunque también se podría dar aquello que en esas catarsis ocurría y que se liasen a tomatazos por mero placer. Esa regla también estará permitida.
Fuente: Sálvame





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