MOMENTOS BORRABLES: Risto Mejide y su G-20

ristoAl final, las ganas de dinero y fama son mayores a los principios de los que tanto se presume hoy en día.

El matatriunfitos, y ahora mataloquesea, Risto Mejide, ese señor que trabaja(ba) en una agencia de publicidad y que no necesitaba nada mas, que salió de Operación Triunfo con el rabo entre las patas por pensarse intocable y creerse con derecho a decir lo que le daba la gana, aparece de nuevo en nuestras vidas con 30 minutos de intrusión total televisiva y sin ningún tipo de lubricante que evite que nos mordamos el labio.

Risto ha estrenado su programa de crítica “G-20”, programa en el que emula a esas presentadoras de antaño que nos presentaban listas de los “mejores” videoclips del momento. Pero este programa viene, por desgracia, con diferencias, y es que, ni aparece el Risto de OT, con sus comentarios insultantes a la par de bien pensados y reales, ni tiene videoclips de Sabrina y compañía… que tiempos aquellos.

Mister Mejide, se baja los pantalones hasta los tobillos para criticar a personajes top como Yola Berrocal, personaje a la altura intelectual de Risto, o a periodistas como Lydia Lozano, con guiones tan rebuscados e insulsos, que el perfume a fritanga llega a provocar nauseas.

¿Quién me iba a decir que Risto “hagoloquequiero” Mejide iba a acabar siendo una versión de mal gusto de el programa “Se lo que hicisteis” de la Sexta?, con sus comentarios descafeinados llenos de nerviosismo y subidones de voz cada final de párrafo, como si de un político novato a una semana de las elecciones se tratase.

Risto, me llegabas a gustar en OT, pero después de ver tu primer programa te retiro mi amor. Aun así soñaré que te doy de patadas en el culo, y que esas patadas te hacen despertar de este coma absurdo, titulado “G-20”, en el que has caído.

Ah, obviamente me da igual todo eso de tu éxito de rating con el primer programa, ya que, al igual que yo, había mucha gente con grandes espectativas en tu programa. Ahora te toca mantenerles ahí.

“…y la bola de cristal empezó a brillar… y dentro de la luz se veía a Risto, el hombre anti-corazón, viviendo de criticar el programa ‘Sálvame’.”


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