Esta sí es una de esas cosas por las que ser famoso puede no resultar tan agradable como pensamos, hablamos de los fanáticos que llegan a extremos que no resultan nada sanos, como aquel abuelo que acosaba a Miley Cyrus.
Esta vez el trago amargo le ha tocado a Rihanna, quien también tiene su “admirador” secreto, el cual le envía cartas con alto consentido sexual que resultan obscenamente desagradables.
Y aunque apenas son dos las cartas que el “fan” le ha enviado, bajo la firma de “Buster”, las cosas ya han llegado bastante lejos para la pareja y los amigos de Rihanna; tanto que ya han inclusive enviado un buen grupo de guardaespaldas para asegurarse de que las obscenidades no pasen del papel.
Después de todo nadie quiere que ocurran cosas que pongan en riesgo la integridad de la cantante.
Aún así la interprete de ‘Bad Romance’ ‘Don’t Stop the Music’ no tiene planeado cancelar sus presentaciones en público ni ponerse demasiado paranoica, aunque sí está más pendiente que nunca de lo que ocurre a su alrededor.


