
Pues sí, Sean Penn ha sido condenado a 300 horas de trabajo comunitario bajo libertad condicional por pegarle a un paparazzi.
¿Le habrá salido barato? Pues quién sabe, es más o menos lo que recibió Chris Brown cuando le dio la paliza a Rihanna.
Vamos, que sé que los paparazzis no son las personas más simpáticas del mundo, pero así se ganan la vida y en ningún caso la violencia es la respuesta.
Así pues un juez determinó que el actor, ganador del premio de la academia, no pisaría la cárcel, pero a cambio de ello se comprometería a no abandonar la ciudad y hacer trabajo comunitario por un total de 300 horas.
Ni modo Penn, ¡a limpiar parques o lo que sea que te toque hacer!
Por si no estas muy enterado, Sean Penn le pegó a un paparazzi el pasado mes de octubre y no conforme con eso rompió su cámara (que no son nada baratas). Entonces el paparazzi lo demandó y aunque Penn habría podido apelar la decisión del juez, no lo hizo. Al parecer el actor quedó más conforme con la libertad condicional y el trabajo comunitario que con el hecho de pasar unos meses en la cárcel (su única otra opción).



