
“He renunciado a internet” anuncia Selena Gomez entusiasmada, una decisión que probablemente no llene entusiasme de la misma manera a sus seguidores, o tal vez sí.
Y es que la principal razón para que la actriz decidiera no dedicar más de su tiempo a su identidad en línea ha sido debido a los malos comentarios que algunos dejan en sus vídeos de YouTube o en su cuenta de MySpace.
¿Y por qué sus seguidores habrían de estar contentos? Pues porque esos comentarios al parecer “lastimaban” a Selena y ahora, al no tener que leerlos, está más feliz que nunca.
“He renunciado a internet. Ya no leo comentarios ni visito ninguno de esos sitios (sus cuentas en redes sociales) y simplemente me siento mejor”, sentenció la cantante.
Pero no es algo que les pase sólo a los famosos, cualquiera puede recibir comentarios así y la cantante está al tanto de ello. “Esa gente cree que nadie los vigila y por eso pueden decir todo lo que quieran, eso se vuelve peligroso algunas veces”, señala. Y claro, el anonimato es un arma de dos filos, aunque los simples comentarios hieren en la medida en que las personas los acepten. Lo que sí me he preguntado siempre es por qué alguna gente gasta así sus energías, después de todo si algo no te gusta simplemente pasa de ello.



