‘SUPERVIVIENTES’: De famosos hambrientos, cabras suicidas y anónimos sexys -Resumen 17/05/10- (II)

ANÓNIMOS:
En la selva, Bea ha salido junto a Parri y Mª José a buscar mangos. La legionaria se queda sorprendida de ver en los lugares donde se meten sus nuevos compañeros a buscar fruta. Ella, como novata, acaba sufriendo una caída y se corta en un dedo. El corte es pequeño. Al mirarse la mano con restos de sangre, dijo una de esas frases que más valía hubiera escuchado Trapote, “Yo no podría matar a nadie. Me mancho de sangre y me da asco”.

Los anónimos tienen una nueva prueba para superar durante esta semana. Tendran que cuidar a dos cabras que la organización ha llevado a su campamento. Durante estos días tendrán también que ordeñar a la mayor de las cabras y conseguir un litro y medio de leche. Las labores pastoriles no se les están dando mal, aunque de vez en cuando, la cabra más joven se les vaya de paseo. Durante una noche, los anónimos escucharon un balido extraño de una de las cabras. Al ir en su busca se dieron cuenta de que el animal había dado varias vueltas y se estaba ahogando con la cuerda que le sujetaba. Todo quedó en un susto.

Parece que los mangos han dado vitalidad a Bea en su nuevo campamento. Su cambio ha sido tal que hasta ha acabado echando el ojo en uno de los chicos del equipo. El “afortunado” es Miguel. Bea -en su línea- no se corta un pelo con sus halagos y proposiciones, “Mira, este es mi sueño, cuatro hombres en calzoncillos y mojados. Miguel, tu que vas de militar, ¿quieres que te enseñe el ‘cuerpo a tierra’?”. Miguel cree que Bea ha visto los vídeos de presentación de los anónimos y que está jugando con él. Obviamente se equivoca.

Web: Supervivientes


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