‘SUPERVIVIENTES’: La mala educación… de el de siempre -Resumen 26/07/10- (II)

Javi es otro que está a un silbido de montar la pajarraca en la isla. Absolutamente nadie se preocupa del fuego. Entre él y Mª José intentan reavivar el fuego durante toda la mañana mientras los demás están sentaditos en el agua. Mientras, en la reunión acuática, Rafa Mora adula el buen trabajar de Javier. Queda comprobado que los piropos de de Rafa van siempre dirigidos a los que trabajan y no se quejan. Javi ha intentado definir su visión del equipo en un confesionario, “Hay gente que no colabora. O colabora a su manera y yo no conozco la manera”. Mi querida ‘Devo’ hace todo lo posible por no explotar. Por ahora ya ha conseguido organizar los turnos para cuidar el fuego.

Oscar Higares a aparecido del todo desorientado y cubierto de arena en el lado izquierdo del cuerpo. El torero ha perdido todas las fuerzas y ha caído al suelo en un desmayo que casi le hace golpearse la cabeza con un tronco. No se acuerda de nada, “Me desperté y estaba en el suelo. No recuerdo haberme caído. Pensé que estaba durmiendo”. El constante esfuerzo de Higares en la isla le ha pasado factura. He ahí la muestra perfecta de que no se puede trabajar por dos ni por tres, sobre todo cuando lo haces por alguien que, otra vez, vuelve a posar frente a la cámara mirándose los músculos. Curiosa imagen, sobre todo porque el resto del grupo aparece al fondo trabajando mientras el esperpento de turno se revisa el continuo desinflar de sus músculos.

El resto del grupo ha conseguido reunir mucho pescado gracias a la bendita paciencia dentro del agua. Casi a pez por persona, Javi es de la opinión de guardar parte del pescado para el día siguiente, ya que tendrán la prueba de líder. Nadie parece estar de acuerdo con la idea y al final deciden echar todo el pescado con lo que les queda de arroz. Parece que a muchos miembros del grupo no les gusta comer el pescado con espinas, por lo que Bea y Déborah se han ofrecido a desmenuzarlo. Pero claro, Bea, resto que ve, resto que chupa. Trapote se ha quejado de lo poco higiénico que es el método de Bea, “Primero se chupa los dedos y luego sigue tocando el pescado. Yo no quiero comerme sus babas”. Higares se ha acercado a la legionaria y le ha dado un consejo, “Bea, deja de chupar las cabezas de los pescados que a lo mejor alguien quiere también”. Bea ha respondido a Oscar que nadie quiere, pero el torero insiste en la idea. Bea se levantó y fue uno por un preguntando, “¿Quieres chuperretear las cabezas?”. Todos dijeron que no y algunos con cara de asco. Bea tenía razón.

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