Y 17 fueron los posibles reyes de corazones que entraron en la casa de Gran Hermano

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Anoche comenzaba la onceava edición del reality show Gran Hermano. Diecisiete concursantes divididos en dos casa, la normal, donde el transcurso será el de siempre con sus pruebas y sus nominaciones, y la espía, la casa donde todo el mundo esconde una mentira, convivirán durante más de tres meses hasta saber quién será el ganador o ganadora de los 300.000 euros… que anda que no vendrían bien en estos momentos tan espantosos para casi todo el mundo.

Aun no había comenzado el programa y los rumores en Facebook ya empezaban a correr. A primera hora de la tarde ya se sabía que una pareja de lesbianas de Elche entraría a la casa (gracias, Jose Luís!), por lo que la cara de sorpresa de una de ellas al enterarse de que sería concursante también, ya que era parte de los invitados del programa solamente, me olió un poco a chamusquina.

rebecaghAsí que la cara “A” de Gran Hermano se da por comenzada. Ahora hay que esperar a que la cara “B” de el disparo de salida, la cara que se encargan de dar vida en los programas donde aparecerán todas esas personas que contarán intimidades, algunas ciertas y otras no, que hablarán de falsas parejas y de terceras personas, incluso quién sabe si algún problema de drogas también.

Lo único que se puede decir en este momento es, que la jauría que ha entrado este año, es de lo más variopinta. Sobre todo por “aquellas” cuyo rol escogido apesta a guión de serie barata, pero aun es pronto para acusar, por lo que me ahorraré de dar los nombres… todavía.

Por lo pronto me voy, que he dejado a los niños de la casa espía haciendo pilates. Hay que ver que estrés.


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