‘ACORRALADOS’: La noche en la que todos fueron a por Blanca

Blanca lloró al recibir una carta de su hijo.

No me digáis a mí que lo de anoche no fue una lapidación en toda regla. Después de tres meses de salvarse de expulsiones, superar mil y una broncas con Nagore, soportar insultos de algunos compañeros, escaquearse del trabajo, de reír, de llorar, de ser la favorita… ahora resulta que Blanca era la perra más grande que había parido madre, ¿no? A otro perro con ese hueso, cari.

Que un reality tiene sus guiones es algo que puedo entender, pero no hasta este punto. Lo de anoche fue una manipulación total de los personajes -que no de las personas-. No entiendo que una persona pueda ser buena durante un montón de semanas y que, al llegar a la final, todo sean pegas, fallos, malas caras y artimañas.

Vale que Mercedes -la hermana de Blanca- le pasó información cuando fue de visita a la casona. Eso está mal y debería haber sido penalizado. ¿Pero a qué viene que Nagore lo suelte el último día? ¿Escupir para arriba a estas alturas? En mi tierra, si haces eso, quedas a la misma altura, o incluso peor, que la que escondió esa supuesta información del exterior, ya que la encubriste por ser amiga para luego dejarle con el culo al aire. Eso es ser una vendida. Y que conste que Nagore no es que guste, es que encanta. Pero lo de anoche fue digno de colleja a dos manos.

Web: Acorralados


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