‘ACORRALADOS’: Tener una madre bocazas

Apretar los ojos en modo "estreñido" es un buen método para soltar lágrimas.

No tiene que ser fácil ser hijo/a de Bárbara Rey y menos aun cuando está dentro de un reality y concursando con tu pareja, con la misma con la que llevas una relación “medio en secreto”pues hay cosas que ni los secretos a voces.

Sólo hubo un momento que me creí de verdad anoche y ese fue la cara de Sofía Cristo de “y tú para qué narices hablas”. Ni las lágrimas forzadas de Bárbara, ni el llanto de mentira de Bárbara, ni nada que viniese de Bárbara estando ella situada delante de una cámara. Lo peor de todo es que parece que es ella la única que no se da cuenta de que no convence a nadie. La gala de anoche, lejos de conseguir un “momento Pantoja” como el de ‘SUPERVIVIENTES’, llegó a bajar tres puntos de share respecto a la gala de estreno de la semana pasada. Eso no significa que los datos de ayer fuesen malos, que no lo fueron, pero digamos que lo que estamos viendo hasta ahora, no consigue convencer demasiado al personal.

Y lo dicho: la cara de Sofía era un poema después del momento confesión de la madre. Que sí, que el amor es precioso y una relación siempre es motivo de celebración. Pero no exageremos, por favor. Dejemos que sean los protagonistas los que hablen y tapemos la boca a las suegras petardo.

La cara de Sofía no dice "cómo me gusta que mi madre abra la boca" precisamente.

Web: Acorralados


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