‘Alaska y Mario’: Resacas y aviones

Alaska y Mario Glamfotos

¿Alguien más ha pensado que lo de vivir con Mario Vaquerizo ha de ser algo complicado? Sobre todo cuando es tu pareja. No puedo evitar ver a Alaska como su madre más que como su mujer. Y no lo digo en plan destructivo. Me río con Mario y sus “catetadas forzadas” frente a las cámaras. Realmente me cuesta creer que alguien con su posición social sea tan obtuso. Seguro que exagera a las cámaras, ¿verdad?

Lo que sí que queda claro es que a Mario le encantan las fiestas. No se pierde una y luego pasa lo que pasa. La resaca acaba por necesitar unas horas extras de sueño y los aviones no esperan, como de costumbre. Menos mal que lo de echar piropos con voz de ultratumba resacona todavía surte efecto. Se ve que Alaska sí que controla en lo que a paciencia refiere.

Y la boda sigue adelante –en diferido, claro-. El menú ya ha sido aprobado, aunque de eso se tuvieran que encargar los padres y la hermana de Mario, ya que Alaska se conformaba con lo de mirar y desear los platos. Sigue siendo responsable con todo el tema de la dieta que le puso la nutricionista. Ahí Mario lo tiene más fácil, diga él lo que quiera decir, pues con lo de la dieta de la cerveza es normal que su nivel de grasa no suba ni a tiros.

Más información – Cervecitas y salones de bodas en diferido
Fuente – AyM
Foto – MTV


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