La polémica final de Gran Hermano 17: esto es lo que pasó

Sin sorpresas, Bea, Meritxell, y Rodrigo se enfrentaban anoche en la gran final de Gran Hermano 17. La valenciana de Picassent se impuso a su rival más directa con un 60% de los votos emitidos. Con una votación muy ajustada finalmente la audiencia decidió darle el maletín de los 300.000 euros.

La gala no estuvo exenta de polémicas y como ha venido siendo habitual, protagonizada por las salidas de tono del presentador, Jorge Javier Vázquez. En esta ocasión con Clara, a la cual tachó de no haber sabido empatizar durante todo el reality. Terminó afirmando que había sido un concurso lleno de broncas constantes y sin diálogo por parte de los habitantes de Guadalix.


De nuevo la final de Gran Hermano no defraudó a la audiencia. El formato no ha escatimado en realizar un gran despliegue de medios. A pesar de ser una de las ediciones que menos audiencia ha tenido. Antes de saber el veredicto los tres finalistas recibieron emotivos mensajes de sus familiares.

Rodrigo fue el primero en salir de la casa como tercer finalista. Maritxel y Bea escucharon juntas el veredicto final. Después en plató se sometieron y reencontraron con todos los concursantes de esta edición. El vídeo resumen de Bea a su paso por el concurso causó un enfrentamiento polémico con Adara.

La entrada de Bea en Gran Hermano 17 no dejó indiferente a nadie. Su espontaneidad, su ‘look’ tan rosado, las primeras broncas en la casa y su osadía, que le dio más de un disgusto, le ha llevado a ser la flamante ganadora de esta última edición. Pero cuando se autonominó para saber si contaba con el favor de la audiencia, fue expulsada como castigo.

Expulsada y repescada

Tras su repesca, gracias a la vida extra que contenía la caja de Montse, supo aprovechar muy bien su vuelta y comenzó a evolucionar como concursante. Bea reapareció algo más calmada y con la lección aprendida. Aunque a lo largo de todo el concurso esta valenciana defensora de las ‘chonis’ ha dado muchos minutos de gloria a la audiencia. Las broncas y la polémica ha sido una constante durante todo el concurso.

Con apenas 20 años, y peluquera de profesión, Bea, tras su repesca, se fue ganando el cariño de la audiencia a base de defensas continuas en la casa y su romance con Rodrigo. Una relación forjada en la casa  y que seguirá tras terminar Gran Hermano 17.

La finalista tras recibir el maletín de los 300.000 euros, de la mano de Sofía, afirmó que parte del dinero lo dedicaría a saldar las deudas de su madre para que pueda regresar a Valencia. Y también cumplirá el deseo del Alain y dará un donativo a una Asociación que investigue el cáncer juvenil.

 


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *