Belén Ordóñez e hija ingresadas en un hospital psiquiátrico

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La saga de los Ordóñez no levanta cabeza. Y no solo eso, sino que además sigue rodando cuesta abajo y sin frenos hacia quien sabe que final.

Lo peor de toda esta historia es el hecho de que más de la mitad de la información que corre por los medios son a base de rumores y de recordar historias pasadas que no hacen otra que alimentar más el fuego. Esto que hago no es salir en defensa de nadie, ya que no hay para salir en defensa de nadie.

La hermana de la fallecida Carmina Ordóñez, Belén, y su hija han sido ingresadas en la clínica López Ibor. Se encuentran en la misma planta donde también estuviera Raquel Mosquera cuando sufrió aquella terrible crisis con su ex marido.

Todo se iniciaba con una monumental pelea entre madre e hija. Una madre y una hija cuyas historias no tienen otra cosa que tropezones, algunos voluntarios y otros no, malos hábitos y peores historias de amor en unas cabezas no tan fuertes como para poder con tanta información.

Eran los vecinos los que llamaban a la policía y los que contaban que incluso se había llegado a escuchar como Belén llamaba a su hermana fallecida.

Ambas eran ingresadas y solo se sabe que Belén está siendo tratada de un brote psicótico y que los gastos corren de parte de su sobrino, el torero Francisco Rivera.

Cuando hablo acerca de alimentar el fuego en estos momentos, me refiero a la fragilidad de esta familia, tan extremadamente televisiva en los malos momentos. ¿No sería mejor esperar a que hubiera un poco más de información o a que esta mujer se repusiera un poco para comentar la noticia?. No puedo evitar pensar que el final de esta mujer será exactamente el mismo que el de su hermana.

Esto no es una crítica destructiva a los programas de tv ni nada por el estilo. Es solo que se me hace muy delicada esta situación.

Fuente: Sálvame


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