Breaking Amish: con objetivos pero sin familias

Breaking Amish

Parecía que iba a ser el final, pero de eso nada. Ya sabíamos desde el primer programa de ‘Breaking Amish’ que las familias darían de dado a Rebecca, Abe, Sabrina, Kate y Jeremiah si decidían irse a Nueva York. Pero, reconocedlo, teníais alguna esperanza de que al regresar todo estuviese igual que cuando se fueron y las familias nos regalasen un reencuentro de esos bonitos que hacen llorar al más duro.

Pero no ha sido así. Aquí sólo hemos visto portazos en las narices, gente que reacciona al encontrarse con ellos como el que se encuentra de frente al demonio en bikini pidiéndole “guerra calentita” y hasta familias que desaparecían y se marchaban dejando sólo las paredes de la casa, porque el resto se lo habían llevado todo.

Menos mal que, mientras unos se consuelan a besos y organizando una boda, otras pueden seguir adelante gracias a ese contrato que conseguía en la agencia de modelos justo antes de irse. Rebecca y Abe se casan, así, de pronto. El padrino será Jeremiah y la madrina, Sabrina. Por ahora nadie ha llamado a Kate, aunque ella anda bastante liada entre castings y lo de instalarse en el apartamento de la agencia con el resto de modelos. Resultaba de lo más agridulce ver a Rebecca probarse el vestido de novia con la única compañía de Sabrina mientras le contaba que había llegado a la casa y que había descubierto que se habían marchado sin decirle a dónde ni dejarle siquiera sus cosas. Pero, bueno… nos vamos de boda… y eso es bueno.


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