Here comes Honey Boo Boo: hijas que se van, embarazos que vienen

Honey Boo Boo

Estoy casi al día con ‘Here comes Honey Boo Boo’ y me estoy empezando a ahogar en la ansiedad de pensar que todavía no hay señales de una cuarta temporada. Alana todavía es muy pequeña como para pensar en irse de casa. Además está empezando a desarrollar sus labores como detective, y no se le da nada mal. ¿Quién es el orco que se sienta en el váter y no tira de la cadena después de haber dejado cinco kilos de muñequito marrón? Todos, menos Kaitlyn, fueron sospechosos en la casa. Pero Alana, viendo que preguntando no había manera de resolver nada, optó por tomar el camino de en medio: quedarse a dormir en la bañera, escondida detrás de la cortina, hasta que el cagón o la cagona culpable fuese descubierta. Y así fue. Sólo podía ser Pumpkin, claro.

Es Ana la que quiere irse de casa. June ha encontrado publicidad sobre alquileres baratos en su habitación y se ha echado a temblar. Ana no tiene estudios ni trabajo. Su novio tampoco es el hombre de las soluciones. ¿De qué iban a vivir? Y sobre todo, ¿cómo iban a poder alimentar a Kaitlyn? June ha estado hablando con Sugar Bear sobre el tema y lo único que saca en claro es todo lo que va a llorar cuando Ana se lleve a Kaitlyn de la casa.

Pero Kaitlyn y Ana no son el único problema de June. De hecho ha aparecido uno nuevo que la tiene todavía con la boca abierta. June hizo “la locura” de regalar dos noches de desenfrenada pasión a su Sugar Bear de su alma, pero ahora se encuentra con un retraso de varias semanas de lo más sospechoso. Aunque si lo miramos desde el lado positivo, de estar embarazada, va a poder suplir el lugar de Kaitlyn en poco más de ocho meses.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *