Here comes Honey Boo Boo: una cuestión de “boobies”

Honey Boo Boo

Toda celebración que se precie necesita de un modelazo de esos que te hacen estar estupenda de la muerte, aunque peses ciento y un chorro de kilos y las tetuelas te lleguen por el ombligo. Nada que no se arregle con un modelazo de esos que aprietan por aquí para que salga por allá y seas la envidia de todo el mundo.

El problema de June va por ahí. Para ser exactos fuero cuatro los “problemas” que consiguieron que el pecho de June llegase casi al inframundo: Ana, Jessica, Lauryn y Alana. Pero June no reniega de su pechuga… ¡ni mucho menos! Ella presume de canalillo recordando a sus hijas que “al menos sus tetas siguen estando juntas”.

Jessica daba su opinión diciendo a su madre que siempre podría usar un sujetador que realce esas dos maravillas de la naturaleza, pero June volvía a hacer uso del recurso del sacrificio diciendo que “llevaba usando el mismo sujetador seis años”. Ahí me surge una pregunta: ¿un sujetador usado durante seis años no termina siendo una camiseta? Además, con lo fácil que lo tiene June, que tiene a su lado a un hombre, Sugar Bear, con predilección por las mujeres grandes. Si June apareciese con un nuevo conjunto de ropita interior sexy me sé de uno que iba a estar la mar de contento. Conclusión: esas “boobies” tienen todo ese camino hacia abajo recorrido porque ella quiere.


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