‘EL CAMPAMENTO’: Buenos resultados traen buenas consecuencias

La actividad de los lazos consiguió unir al grupo.

¿Ves? Así sí. Dejadme de tanto grito, tanta machada y tanta hormona revuelta. A mí dadme resultados, que soy el que escribe de vosotros y también necesito mi premio, ¡hombre ya! Después de haber dejado atrás a Itxyar y Xyca por las cabezonerías de siempre, el resto del grupo fue a hacer una actividad en dos grupos. Ambos debían ir encontrando unas cintas a lo largo de un recorrido. Con cada cinta recibirían un premio. La actividad fue un éxito.

La primera cinta de cada grupo trajo cartas de su familia. No hubo quien no se echase a llorar al tener noticias de su gente. La motivación que recibieron fue tal que de repente no parecían los mismos orcos del primer programa. Ahora todo era trabajo en equipo y buenas energías. Sólo Iván no quiso leer su carta, aunque no se negó a terminar la actividad ni tiró por tierra la motivación de sus compañeros, acto que le honró. A la mitad de la actividad se podía ver como Xyca estaba arrepentida de no estar haciendo la actividad, como si se diera cuenta de todo lo que estaba perdiendo por culpa de esa horrible influencia que es Itxyar.

La segunda cinta trajo las fotos, fotos de la infancia, todos con cachetes dignos de pellizcar con padres que no podían imaginar lo que se les venía encima. Iván volvió a negarse a recibir nada, ni siquiera a mirarlo. Dijo que no, fue no y se limitó nuevamente a no agriar el momento de sus compañeros. Iván repitió varias veces algo parecido a “ahora no me vengas con que somos una familia”.

Al regresar al vehículo donde se econtraban Itxyar y Xyca, y al comprobar Xyca todo lo que había perdido por una estupidez, esta perdió los nervios y se destrozó la mano a base de puñetazos, teniendo que ser atendida por las heridas.

Web: EC


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