Geordie Shore: a Vicky se le amontona el trabajo

Geordie shore

Quién te ha visto y quién te ve. Esta Vicky sin novio es la viva imagen de Doctor Jekyll y Mister Hide. Todas aquellas lágrimas, estrés, amargamiento… toda esa Vicky de tantas y tantas temporadas… ha desaparecido. Haberse quitado de encima a Ricci ha sido como el parto de la burra: la chica se quedado como nueva.

Vicky, que ya había conseguido agenciarse -y en todos los sentidos- al entrenador personal en la última fiesta en casa -pedazo de medalla, bonita-, parece no estar dispuesta a bajar el ritmo. Casi parece que vaya a entrar en la famosa competición polvera de Gaz y Scott. Vicky estaba en el grupo que se había ido a conocer el Newcastle de Australia. Una vez allí quisieron hacer una parada en un fish & chips. La comida no les gustó, pero a Vicky si hubo algo que le gusto allí: el camarero.

La soltería no solo ha cambiado el humor a Vicky, sino que también le ha acercado más a otros miembros -o cercanos- del grupo, como puede ser en este caso Joel. El novio de Sophie le estuvo diciendo a Vicky que le entrase sin pudor al camarero, que le preguntase por su hora del descanso. Vicky dudó al principio pero se lanzó como una jabata a por su presa: “Hola, ¿estás soltero?” El bombón australiano respondió: “No”. Fin de la historia.

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