Geordie Shore: Y por fin… ¡Charlotte!

Geordie Shore Charlotte Marnie

¡¡Charlotte ha vuelto y viene con todo!!

Pues como que ya iba siendo hora, ¿no? ¿Por qué carajo había que esperar tanto para que Charlotte llegase a la casa de ‘Geordie Shore’? Eso de haber pasado tantos días sin saber nada de ella sólo sirvió para intoxicarnos más y más de Gaz y sus estupidez. En serio, ese chico debería darse cuenta de que los años también pasan por él y de que está a un paso de ser una Ana Obregón más. Pero no nos desviemos del tema. Charlotte por fin a llegado a la casa. Han hecho falta tres capítulos y una cita doble para que el alma de la casa se dignase a asomar la nariz por allí.

La situación no ha podido ser más incómoda, sobre todo para Gaz. El chico del “pito de oro” -léase con sorna, por favor- ya venía a medio fastidiar después de encontrarse a sí mismo ahogado en celos por culpa de su amiguísimo Aaron, que en pleno pedo no dudó en frotarse con Marnie en la discoteca. Marnie además se empeña en jugar al mismo juego de Gaz: sexo sin compromisos. Pero ahora resulta que Gaz está comenzando a convertirse en eso que tanto odia: un humano con sentimientos. Así que el chico aceptó celebrar una cita “oficial” con Marnie, acompañados de Aaron y Vicky, que también se hacen ojitos. El resto de la casa estaba de cumpleaños, en uno de esos trabajos que tanto les gusta. Imaginad la situación: Gaz, Marnie, Vicky y Aaron, una mesa llena de velas, una cena perfecta acompañada de buen vino… un momento perfecto… y de repente se abre la puerta de la casa y aparece Charlotte, tropezando, como siempre, y gritando: “¡Perdón, llego tarde!”

¿Sabéis esa cara que se le queda a uno cuando su madre le pilla pito en mano en la soledad de su habitación? Esa misma cara se le quedó a Gaz cuando Charlotte entró por la puerta. La bienvenida no pudo ser más fría e incómoda. Ni Gaz se alegró de ver a Charlotte ni Charlotte quiso hacerle el momento fácil a Gaz. Vicky hizo por informar a Charlotte en pocas palabras de lo que iba la situación en la casa y Charlotte hizo lo apropiado: habló con Marnie y le dijo que se alegraba por ella. De hecho lo que dijo fue mucho mejor: “Marnie, te felicito porque has conseguido lo que yo no conseguí nunca. Yo para Gaz era una amiga con derecho a roce y tú eres algo más. Eso tiene que significar algo. Te felicito.” ¡¡Grande, Charlotte!! Pero que Charlotte dijera eso a Marnie no significa que con Gaz hiciera lo mismo. Con él fue todo diferente. Le tachó de mentiroso y de jugar con las mujeres y le dejó con la palabra en la boca. La noche terminó con Gaz hecho una furia y con Marnie y Charlotte metiéndose la lengua hasta el gaznate la una  a la otra. Si, si… así como suena.


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