‘Gran Hermano catorce’: demasiadas hachas para una sola cabeza (V)

GH catorce

En conclusión: no sé cómo la gente que entra en ‘Gran Hermano’ puede salir ilesa, si es que salen así, después de equis meses de encierro y recibiendo todo un tsunami de información negativa de golpe en cuestión de minutos, delante de un montón de cámaras de televisión y con un público que sólo parece faltarle que le repartan látigos y pistolas.

Insisto, no me gusta Sonia como concursante, aunque ha sido una buena concursante. Prefiero divertirme con Desireé y Álvaro. Lo de las historias de amor en ‘Gran Hermano’ es algo que me carga, aunque supongo que será mi edad, que ya no está uno como para carpetitas y canciones de Alejandro Sanz.

Pero no me gustó nada ver a Sonia con esa cara de “no puedo asimilar tanta información negativa en tan poco tiempo”. No me gustó porque me hace revivir épocas pasadas en las que viví algo parecido y recuerdo ese momento de saturación… y no es algo agradable… ni agradable, ni sano. No puedo evitar que todo me resulte como una carnicería -algo parecido a lo que ocurrió con Noemí Merino el año pasado-. Buscar audiencia es algo normal en televisión, pero no a cualquier precio.

Más información – ‘Gran Hermano catorce’: demasiadas hachas para una sola cabeza (IV)
Fuente – Gran Hermano catorce
Foto – Telecinco


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