‘Gran Hermano catorce’: ni edredoning, ni nada de nada

GH catorce

Hay una palabra que define a Sonia y a Kristian a la perfección: estomagantes. Se me agarra una acidez de estómago cada vez que se besuquean y se pelean a la par, que no gano para antiácidos. El remate del tomate ha venido cuando la cenita “romántica”. De verdad, Sonia, ¿estabas de broma cuando pediste la cena?

Entiendo perfectamente que lo de meterte en la cama con una persona estando “sola” y rodeada de cámaras no sea fácil. Pero si ese era el motivo real, ¡dilo! No digas que te ha pegado el sueñazo de la muerte y dejes al pobre Kristian dándose rabazos en la frente. Con lo fácil que es decir la verdad y quedar bien -al menos en ese tema-.

Lo mejor fue escuchar a la gente del Debate vendiendo la moto del edredoning. Es lo que tiene no poner ni siquiera los vídeos completos de la web. Más que nada por la parte, ya de mañana, en la que se ve a Kristian con una jeta que le llegaba al suelo sin querer dar explicaciones a Sonia de lo que le pasaba. Hasta donde yo sé de relaciones, después de consumar con la persona a la que en teoría amas, no suele haber distanciamiento, ni malos rollos, ni cosas por estilo… más bien todo lo contrario. Así que a mí que no me cuenten historias. Esa noche romántica en el apartamento ha sido una patata, aquí y en el fin del mundo.

Más información – ‘Gran Hermano catorce’: mi Desi es un zombie…
Fuente – Gran Hermano catorce
Foto – Telecinco


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