‘Gran Hermano catorce’: surrealismo repesquero

GH catorce

De verdad, no os entiendo. Os gastáis la pasta en expulsar a Igor, en teoría por todo lo que ocurrió con Miriam, todos ofendidísimos de la muerte por sus comentarios vendiendo a la alicantina con todo bicho viviente dentro de la casa, y a la primera de cambio me lo volvéis a meter de vuelta. ¿Quién os entiende?

Anoche Miriam y Mercedes decían lo mismo que yo pensaba sobre la entrada de Igor. Ahora que ya está dentro, seguro que se acaba toda esa hostilidad contra Sonia. Su plan maléfico, del cuál presumía durante su campaña de repesca sobre desenmascarar a Sonia y los gemelos, seguramente se habrá quedado en la puerta del apartamento. A lo sumo irá a por los gemelos, aunque también se lo pensará, pues seguro que los daba ayer por expulsados y se ha encontrado con que siguen allí.

Lo siento, no me gusta Igor, no me lo creo… pero nada de nada. Su altanería me toca las narices. Lo único que sabe hacer es tocarse el pito y ponérselo mirando al norte. No creo que eso sea motivo suficiente como para tenerle 24 horas frente a un montón de cámaras. Para eso ya tenemos porno en Internet. Así que, nada, disfrutad de vuestro Igor, yo voy a ver las noticias, que seguro serán más interesantes que ver al chico este haciendo poses delante de la cámara.

Más información – ‘Gran Hermano catorce’: Nacho no se cree a Desireé
Fuente – Gran Hermano catorce
Foto – Telecinco


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *