‘GRANJERO BUSCA ESPOSA’: Si tres son multitud… -Programa 7- (I)

Pedro: “De dos en dos lo único que se hace es calentar el horno y no meter los bollos”.

Casi terminando las dos semanas de convivencia en las granjas, cada día que pasa, el sentimiento del amor va cambiando de bando y fuerza. Poco a poco, granjeros y pretendientas van afianzando a pasito muy lento su relación, no exentos de que alguna lagarta despechada intente levantar sospechas en sus compañeras en plan “si no es para mí, no es para nadie”. También ha aparecido la famosa desilusión. Y es que, la que no es un poco bruta hablando resulta que es una pesada, y el que parecía encantador, ha resultado ser todo un despropósito de hombre.

PEDRO: MARÍA Y AMARA.

Pedro y su gran sabiduría rural siguen con problemas a la hora de decantarse por Amara o María. Amara sigue siendo la dulzura personificada aunque el aspecto físico no le termine de acompañar. Aunque hay que reconocer que Amara es de esas personas que consiguen su belleza a base de derrochar encanto. María por su parte sigue siendo la eterna picadura de Pedro. El granjero disfruta rascándose pero siempre acaba sangrando, hasta que se seca y se vuelve a rascar. En lo que respecta a Pedro, el granjero va dejándose querer cada vez más por Amara, ya que, aunque deslumbrado por los encantos de María, no consigue ni siquiera mantener una conversación con la pretendienta sin acabar tirándose de los pelos.

Pedro sigue siendo una fuente de sabiduría. Cada acción de sus chicas viene acompañada por mil y un dichos del granjero que consiguen definir a la perfección cada momento. Pedro se ha visto como supongo que pocas veces, acompañado por sus dos chicas en la cama. La experiencia solo ha servido para que el granjero, además de volver a regalarnos otra de sus frases majestuosas, duerma con un calentón de esos que no se desean a nadie. Y es que ya lo dijo el sabio, “De dos en dos lo único que se hace es calentar el horno y no meter los bollos”.

La relación entre Pedro y María sigue siendo una asignatura pendiente. Por más que Pedro intente acercarse a María, el modo de ser y actuar de la pretendienta no consigue sino alejar al granjero a pasos agigantados, hasta el punto de haber protagonizado una fuerte discusión. Pedro no entiende a María aunque ella se esfuerce en explicar que su tono de voz es fuerte, que no es todo bronca lo que sale por su boca. Pero no hay manera.

JULIÁN: SAFITA Y SILVIA.

Julián ha sido oficialmente poseído por el lado oscuro. Silvia está consiguiendo conquistar al granjero y todo gracias a la desgana y las eternas quejas de Safita. Silvia se ha sabido amoldar a la rutina del granjero mientras que Safita ha sido todo lo contrario, hasta el punto de conseguir enfadar a Julián. Safita intenta conquistar a su hombre por el estómago pero eso no es suficiente para el granjero.

Algo ha debido decir Julián a sus familiares sobre su posible elección y eso se ha notado durante una comida que han celebrado todos juntos. Las atenciones hacia Silvia eran más que obvias, hasta el punto de ver a su quizás suegro dedicarle una canción que esta agradecía con lágrimas. Safita y sus torrijas causaron furor en la comida, pero para el granjero sigue sin ser suficiente.

Así que hay que reconocerlo. Silvia será un bicho -que lo es-, pero se lo ha currado, oiga. Safita ha demostrado ser demasiado quejica e imperativa… y eso aburre a cualquiera. Y Julián lo ha dejado muy claro, “Yo no la voy a echar, pero por mí puede hacer su maleta e irse”.

Web: GBE


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