‘Here comes Honey Boo Boo’: de aniversario al buffet libre

Honey Boo Boo

Sugar Bear y su inseparable botecito para escupir

Ahora que June y las chicas habían pasado por ‘chapa y pintura’ faltaba la sesión de maquillaje, aunque eso vendría en casa y de mano de sus hijas. Por un lado teníamos a Alana ‘Honey Boo Boo’ con su buena intención, usando el maquillaje de sus desfiles. Por el otro teníamos al resto de hijas, malas malísimas, intentando pintar a la madre en una mezcla entre puerta y mujer de vida alegre. Después de que June se descubriese maquillada como si hubiera utilizado el rifle-maquillador de Homer Simpson y de un buen montón de toallitas para eliminar la obra de arte, al final era Alana la que preparaba a su madre para su cita de aniversario con Sugar Bear.

Aquí venía la parte más chocante, el sueño de cualquier persona a la hora de celebrar su aniversario: una cita en un buffet libre. ¿Para qué vas a ir a un restaurante caro cuando en un buffet libre puedes comer hasta reventar por cuatro duros? Además lo que importa es la compañía, ¿verdad? La compañía y el regalo, que no se nos olvide.

¿Qué le regaló Shuggie a June por su octavo aniversario? Una rosa, una tarjeta dedicada -bueno… firmada- y una estatua de un ciervo que ocupaba casi media mesa. ¿Quién no quiere tener un ciervo en la mesa de su casa? Hasta lo puedes meter en la cama para que duerma a tu lado. Y es que Sugar Bear es un romántico… un romántico que, cuando está en casa, siempre lleva en la mano su botecito para escupir en él. Lo curioso es que Shuggie habla y escupe casi sin abrir la boca.

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Fuente – Here comes Honey Boo Boo
Foto – TLC


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