‘Here comes Honey Boo Boo’: el encanto de lo bajuno (II)

Honey Boo Boo

Glitz es la mascota de Honey Boo Boo

¿Qué tiene de especial la familia Thompson? ¿Qué podía ofrecer Alana ‘Honey Boo Boo’ Thompson a la cadena TLC para acabar teniendo su propio reality? El resultado es un conjunto de barbaridades con el que casi me acaban faltando dedos para pulsar tantas teclas a la vez. Los Thompson son una familia en la que el sobrepeso y la ordinariez acaba siendo directamente proporcional a lo que ganan con cada programa grabado -y van por la segunda temporada, y eso sin contar los especiales por los que ya han firmado-. Cincuenta mil dólares por programa son motivo suficiente como para dejarse ver haciendo, diciendo/mugiendo cualquier cosa… aunque seré sincero y diré que por cincuenta mil dólares por programa yo mismo leería el diccionario en voz alta a base de eructos.

Imaginad por un momento todo el elenco de aquella única ‘Pink Flamingos’ metidos dentro de una casa con cámaras por todos lados filmando su día a día. Eso es ‘Here comes Honey Boo Boo’. Un montón de situaciones bizarras mostradas como un día a día cualquiera en la familia Thompson. Pedos, eructos, tacos, cupones descuento, un cerdito de mascota con tiara incluida y mucha, muchísima comida basura. Lo curioso es que, todo el asunto de los concursos de belleza a los que presentan a Alana, acaban quedando eclipsados en un segundo plano gracias a su familia. Y es que, con un reality como este, se termina de confirmar las ganas que tienen todos en esa casa de bañarse en billetes a costa de explotar a quien sea, por pequeña que sea.

Más información – ‘Here comes Honey Boo Boo’: el encanto de lo bajuno (I)
Fuente – Here comes Honey Boo Boo
Foto – TLC


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