‘La semana que desaparecieron las mujeres’: surrealismo machista (I)

La semana que desaparecieron las mujeres

Para ser sólo el segundo programa de ‘La semana que desaparecieron las mujeres’, parece que esa tónica cómica va a desaparecer casi por completo con la presentación de algunos de sus protagonistas. Uno de los casos curiosos es una de esas familias de Yemassee que presumía de unidad. Vale que cada uno en su casa hace lo que le da la gana y que nadie ha de seguir las pautas de nadie si no le apetece. Cada familia tiene sus ritmos y sus métodos. Pero como han sido ellos los que han decidido salir en televisión y no yo, creo que eso me da la libertad de hablar sobre todas esas acciones que han hecho que me lleve las manos a la boca en varias ocasiones.

Todo esto iba de sacar a todas las mujeres mayores de edad de un pueblo y comprobar qué tal eran capaces de defenderse los hombres solos. En sólo dos capítulos se ha visto de todo. Padres abrumados del todo por el olor de un pañal sucio, hijos maleducados más dignos del campamento de Pedro García Aguado que de este “experimento sociológico”, incluso hijas menores de edad que conseguían llevar -con más o menos éxito- el negocio familiar. Por ahora no había nada especial con lo que saltar por la ventana tirándose de los pelos.

Más información – La semana que desaparecieron las mujeres (II)
Fuente – La semana que desaparecieron las mujeres
Foto – Divinity


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