‘La semana que desaparecieron las mujeres’: surrealismo machista (II)

La semana que desaparecieron las mujeres

¿Había alguna familia que estuviese llevando el “experimento” más o menos bien? Pues sí. Había un padre con dos hijos -chico y chica- adolescentes que parecían estar bastante bien. Los tres echaban de menos a su correspondiente ausente. Además ese sentimiento parecía ser mutuo. La mamá/esposa lloraba cuál Zarzamora por las esquinas del hotel. No había piscina ni copazo que la hiciese disfrutar de estas vacaciones.

Eso podía ser normal… pero hasta cierto. Es normal que una familia que siempre ha estado unida, al separarse unos días -tratándose de unas vacaciones en este caso- se puedan echar de menos. Pero uno podría pensar que todos estarían contentos pensando que la mamá de la casa estaría disfrutando de unos días con las amigas. Pero nada más lejos de la realidad.

En Yemassee empezó a correr el rumor de que la única ocupación de las mujeres en el hotel estaba siendo broncearse en la piscina en compañía de amigas, copazos y monitores de baile llenos de músculos. Entonces llegaron los celos, y además fueron a llegar a “la familia feliz”. ¿Pero no era que todo era amor y devoción entre vosotros? ¿Acaso a la mamá de la casa se le fueron los ojos y las manos detrás de algún musculado monitor?

Más información – ‘La semana que desaparecieron las mujeres’: surrealismo machista (I)
Fuente – La semana que desaparecieron las mujeres
Foto – Divinity


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *