Ortega Cano ingresa voluntariamente en la prisión de Zuera, en Zaragoza

Ortega Cano

El ex torero Ortega Cano ingresó en el día de ayer en prisión, tras agotar el plazo que le había impuesto el juez para su ingreso voluntario. Tras ser condenado a dos años y medio de cárcel, por el accidente de tráfico que le costó la vida a Carlos Parra, en 2011 tras triplicar la tasa de alcoholemia, algo que siempre ha negado el viudo de Rocío Jurado.

Ortega ha llegado a prisión con el semblante muy serio acompañado por sus abogados, Enrique Trebolle y Antonio Valcarreres, por su pareja, Ana María Aldón, su pequeño hijo José María, de catorce meses, y su hermano. Ortega Cano llegó hacia las 20.30 de la noche, y pese haber varios medios de comunicación en las inmediaciones, no ha querido realizar ningún tipo de declaración.


Hasta el mismo momento de su ingreso en la prisión de Zueca, se barajaban varios centros penitenciarios como posibles para su internamiento, entre ellos, el de Soto del Real y Sevilla, pero el de Zaragoza tenía todas las papeletas ya que allí tiene el despacho sus abogados y el centro médico donde pasó la revisión con la que alegaron que padecía más de 30 dolencias.

No son buenos tiempos para el ex matador de toros, ya que la justicia dio de plazo hasta el 24 de este mes para que éste ingresara en prisión voluntariamente tras rechazar la petición para que se suspendiera el encarcelamiento mientras se tramita la petición de indulto.

Han sido tres intentos los que Ortega Cano ha solicitado para dilatar su encarcelamiento y todos los recursos para evitar entrar en prisión. No obstante se espera que su abogado siga peleando por la puesta en libertad de su cliente, ya que sigue alegando es propenso a sufrir una ‘muerte súbita’ en prisión por la cantidad de enfermedades y dolencias que sufre Ortega.


Un comentario

  1.   maya dijo

    ¿Voluntariamente? Y unas narices. Ha ingresado porque no le quedaba más remedio.
    Ha estado intentando por todos los medios evitar ese ingreso en prisión, ha puesto toda clase de enfermedades como excusa, incluída la aerofagia.
    Que se pudra el tiempo que le dure la condena, que de la cárcel se sale. El pobre Carlos Parra ya no saldrá del cementerio.

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