‘Paranormal Witness’: cual Pantoja, “esta es MÍ casa” (V)

Paranormal witness

Este buen amigo, por la misma puerta que vino, fue por la que se fue. Pero la soledad de esta pobre mujer no iba a ser un problema, ya que su hijo acababa de ser despedido del trabajo y no podía otra que volver con su madre, acompañado de su prometida y de su hijo. Aquí es donde yo digo que hay que ser muy jodido para no decir nada de lo que ocurre en la casa a la gente que recién se está instalando, y más tratándose de un hijo, una nuera y tu nieto. Pues no, no les dijo nada. Dejó que lo descubrieran ellos solos. Y, claro, lo descubrieron todo al momento. Un estrés.

Ahora, con toda la familia hasta el cuello de fantasmas, tocaba descubrir de dónde venía tanta presencia. Resultaba que esta casa había pertenecido a un manicomio, ‘La casa de los tarados’, un lugar en el que tener algún tipo de deficiencia estaba considerado como algo malo, algo que había que esconder. Se denunciaron casos de maltratos a los enfermos y uno de esos casos había sido protagonizado por una cara que a esta mujer le resultaba conocida. Había soñado con una niña que era golpeada en la cabeza por una enfermera. Estaba leyendo la misma historia que había soñado.

¿Y entonces, ahora que sabían todo lo que había pasado allí, se fueron? ¡Qué va! Allí siguen, con sus golpes y sus cosillas. Pero se consuelan con el hecho de que no sea a diario. Ya hay que tener ganas de vivir en ese sitio, ¿a que sí? La siguiente historia os la cuento en otro momento, que ya me faltan dedos para tanto fantasma hoy.

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Fuente – Paranormal Witness
Foto – Xplora


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