‘Paranormal Witness’: el niño perdido (III)

Paranormal witness

Quizás se hubiese colado alguien dentro de la casa y estuviese gastándoles una broma de mal gusto, o peor aún, tal vez un ladrón. Edwin y Lillian recorrieron la casa de punta a cabo, pero no encontraron a nadie. ¿Cómo puedes interpretar el hecho de que alguien o algo que no puedes ver esté destrozando tu casa? No creer en fantasmas y toparse con uno, seguro ha de ser todo un ejercicio para la cordura de una persona.

Lillian y Edwin siguieron con su rutina diaria. Al vecino de enfrente le gustaba salir a correr por las noches. En una de esas noches, regresando de correr, vio cómo las luces de la casa de Lillian y Edwin se encendían y apagaban. Primero una habitación, luego otra, luego otra, una esquina, planta superior, planta inferior… hasta que, de repente, todas empezaron a parpadear muy deprisa, como si hubiese gente jugando con todos los interruptores a la vez. El vecino miró hacia una de las ventanas del piso superior y vio que allí había un niño, quieto, junto a la ventana, mirando al exterior.

A la mañana siguiente, el vecino salía para ir a trabajar y se cruzaba con Edwin. Le saludó y le llamó para comentarle lo de las luces. Le habló sobre estar atento a que su hijo no jugase con las luces. Edwin se encogió de hombros y respondió: “nosotros no tenemos ningún hijo, vivimos nosotros solos en la casa”. El vecino, extrañado y sin saber bien qué decir, le dijo en qué ventana había visto al niño.

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Fuente – Paranormal Witness
Foto – Xplora


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