‘Paranormal Witness’: la caja Dybbuk (II)

Dybbuk

Todo comienza con el dueño de una tienda de antigüedades. Alguien que se dedica a recorrer mercadillos y subastas pequeñas en busca de objetos para su tienda. En una de esas subastas se hizo con un lote de objetos en el que se encontraba esta caja Dybbuk. Este hombre era judío y decía saber lo que era un dybbuk: “a los niños pequeños se les asustaba diciéndoles ‘pórtate bien o vendrá el dybbuk’”.

Una chica, familiar de la señora que había organizado la subasta, se acercó a este hombre que había comprado el lote con la caja dybbuk. Le contó que, su abuela, cada vez que alguien le nombraba la caja, escupía tres veces entre los dedos y decía que “nunca se debía abrir esa caja”. Obviamente la caja venía cerrada con un candado pequeño.

¿Qué es lo primero que haces cuando te dicen que no hagas algo? Hacerlo. El dueño de la tienda de antigüedades no se había terminado de bajar del coche cuando ya estaba desatornillando el candado de la caja dybbuk. Los objetos que había en su interior no tenían sentido alguno: dos peniques, un mechón de pelo y unas estatuas con una palabra escrita en hebreo. Este hombre no entendía muy bien el porqué del no poder abrir la caja.

Más información – ‘Paranormal Witness’: la caja Dybbuk (I)
Fuente – Paranormal Witness
Foto – Xplora


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