‘Paranormal Witness’: las puertas del sótano (III)

Paranormal witness

Una mañana fueron unos golpes, muy fuertes, los que despertaron a Elaine y las niñas. También parecían pasos, solo que estos estaban dados a pisotones. Sonaban en el ático y lo cruzaban de un lado a otro con pisadas muy fuertes. Las tres se asustaron y salieron de la casa. Elaine llamó a su marido para que fuese a la casa. El recibimiento no fue el esperado. Ese hombre parecía estar tratando con locas que no le dejaban trabajar. Subieron todos al ático. Allí no pasó nada. El marido dijo que se volvía al trabajo y que dejasen ya de molestarle. Justo en ese momento volvieron a sonar los golpes en el ático. Todas se quedaron mirándole, esperando a ver cuál iba a ser su respuesta. Su respuesta fue: “me tengo que ir a trabajar”. Al poco tiempo Elaine se divorció del marido. Un hombre incapaz de enfrentarse a problemas que no pueda ver o tocar y que prefirió huir sólo. De valientes está el mundo lleno, ¿no?

Los problemas en la casa parecieron esfumarse. Quizás las malas energías de las peleas y las discusiones atraían a todas esas fuerzas desconocidas. Elaine quiso volver a empezar una vida desde el principio en esta nueva casa. Cambió los muebles de sitio, pintó la casa, incluso una de las hijas quiso mudarse al ático.

Pero la niña no sabía que en ese ático había otra de esas puertas de las que Elaine prefería mantener cerradas. Elaine tenía esa filosofía ante lo desconocido. ¿Esta habitación me asusta y no sé por qué? No la abro y listo. Pero esta vez eran dos adolescentes las que también vivían en la casa y las adolescentes casi nunca suelen hacer caso a ese tipo de órdenes.

Más información – ‘Paranormal Witness’: las puertas del sótano (I)
Fuente – Paranormal Witness
Foto – Xplora


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