‘PEKÍN EXPRESS’: Jota y Freire al límite

Jota y Freire.

Esta carrera lleva a todas las parejas al límite de sus fuerzas. Tal es la tensión que por cualquier estupidez todos pueden acabar perdiendo el norte en algún momento y decir palabras de las cuales luego arrepentirse. Imaginaos entonces dos personas que no se conocen de nada.

Jota y Freire comenzaron esta edición de ganando el primer amuleto, pero eso no ha significado que su relación sea buena. Sus discusiones son cada vez más seguidas y más fuertes. A Jota le pierde su eterna pasotez. Nunca está de acuerdo con nada y todo es un motivo de discusión. A Freire le pueden las maneras. Siempre empieza una discusión insultando a su contrario y eso, en unas condiciones como en las que se encuentran, es algo que hace que se dispare cualquiera.

La última bronca de los desconocidos vino una vez paró la carrera y habían encontrado un lugar donde dormir. Freire dijo a Jota de acompañar al chico que les había dejado dormir en su casa a que comprara algo de comida, pero Jota se negó a ir. Freire volvió a caer en el insulto y Jota terminó de explotar, llegando a ensalzarse en una fuerte disputa ambos cara a cara y demasiado cerca. Todo acabó en calma. Además tenían cosas mejores de las que hablar, como el hecho de que el chico que les había dado cobijo le estuviera haciendo ojitos a Freire y le propusiera dormir con él esa noche. Freire no aceptó.

Web: PE


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