‘PEKÍN EXPRESS’: La motivación planta a David y Cuqui en Sudáfrica (II)

Conseguir los pasaportes siempre relaja mucho, ¿verdad?

Fueron David y Cuqui y Chinto y Pablo los que encontraron primeros al directo de carrera para acabar jugando por el segundo par de pasaportes. David y Cuqui conseguían resolver el juego antes que los hermanos gallegos, pero sólo por unos momentos. El problema vino cuando el taxista, después de embolsarse los 40 dólares, les dijo que sólo les llevaría a mitad de camino. David perdía los nervios e intentaba soltar un cogotazo al taxista. Cuqui le sujetó la mano pero no le pudo sujetar la lengua, por lo que David aprovechó para ponerle de vuelta y media. Lo curioso fue ver cómo el taxista ni se inmutaba al ver la cara de David, pues no hace falta saber idiomas para ver cuando alguien te está poniendo a caer de un burro. El taxista y sus cuarenta dólares dejaron a David y Cuqui en la carretera.

Aún y con esas conseguían llegar a Jesús antes que los hermanos. Ahora tocaba bucear para encontrar el par de pasaportes. Una vez buceando ya aparecían a lo lejos los hermanos gallegos, que recibían las instrucciones de Jesús y se disponían a zambullirse de momento. Pero no. Cuqui comenzaba a gritar como una posesa. Había encontrado los pasaportes segundos antes de que llegasen a la zona Chinto y Pablo. Histéricos David y Cuqui, gritando, riendo y llorando, se dirigieron a la misma zona donde descansaban Jota y Freire e Inés y Pedro.

Web: PE


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *