‘PEKÍN EXPRESS’: Rubias y crueles -Etapa 2-

Ines y Pedro y Jota y Freire aprovecharon la ruta en barco para hacer turismo y estrechar lazos.

Ser rubia no es sinónimo de ser tonta. Incluso hay veces que debajo de un color de pelo se esconden ideas frías y calculadoras, como es el caso de las amigas murcianas, Sara y María. Esta segunda etapa ha sido su etapa. Desde el inicio han ido siempre en cabeza, hasta el punto de escuchar a varios compañeros asegurar que su éxito se debe al simple hecho del color de pelo, “las rubias ganan porque son rubias”. La verdad es que ayer pudimos ver como muchas de las chicas del lugar no cesaban en agarrarles el pelo y acariciárselo… así que algo de razón llevarán en sus sospechas los compañeros de Sara y María.

Dentro de su mundo de sonrisas y buenrollismo eterno también hay tiempo para la maldad. Y es que lo de haber sido líderes en las primeras carreras de esta segunda etapa ha dado a Sara y María la posibilidad de retrasar a varias parejas en dos ocasiones. El primer retraso venía a la hora de cruzar el Lago Victoria. Cinco parejas bordearían el lago con la ayuda de algún vehículo y dos parejas tendrían que cruzarlo en barco, doblando con ello el tiempo del recorrido. Para esta primera penalización escogieron a los ganadores de la etapa anterior, Jota y Freire, y a los novios Inés y Pedro, a estos segundos sin una razón aparente. Hasta aquí todo bien, ya que la primera pareja elegida es un por un motivo de peso y la segunda podría haber sido al azar. Lo malo viene cuando, con la oportunidad de una segunda penalización, vuelven a ser las dos mismas parejas las que han de tragar con el palo mayor. Esta vez deberían trabajar para conseguir dinero y poder seguir la carrera. Jota y Freire e Inés y Pedro volvieron a perder más tiempo que nadie al tener que trabajar para conseguir más dinero que el resto de parejas.

Es normal que Inés y Pedro, al escuchar a las rubias disculparse después de la segunda penalización, se pasen esa disculpa por el arco del triunfo. Ambas parejas dicen “guardársela” a las rubias.

Web: PE


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