‘PEKÍN EXPRESS’: Verdades a la cara y traiciones por la espalda

Otra etapa más de esta ‘Aventura en África’ cargada de tensión de roces. Las parejas tienen cada vez más claro que la finalidad del concurso es ganar pisando a quien haya que pisar, pero siempre hay personas a las que les pueden sus principios, como es el caso de Pablo.

La primera parte de la carrera comenzaba con una noticia. Esa misma noche todos celebrarían una cena en reunión y dormirían en camas. Obviamente no iba a ser todo tan bonito. Después de cenar, cada pareja debía decir delante de todo el mundo qué pareja querían ver fuera y por el motivo que fuese. Durante ese primer trayecto Pablo consiguió parar un camión. Todas las parejas, menos las amigas de Murcia, subieron a ese camión gracias al esfuerzo de Pablo. Una vez todos arriba y durante los 80 kms que consiguieron recorrer de un tirón, todos hablaron sobre a quién votarían. Las cabezas que más sonaban eran las rubias y las hermanas de Sevilla. Jota y Freire no conseguían ponerse de acuerdo.

Cuando el camión llegó a destino y a poco más de 30 kms de llegar al punto de reunión, de nuevo tocaba volver a buscar vehículo. Todos fueron a lo suyo y nadie hizo nada por Chinto y Pablo. Como era de esperar Pablo se acabó sintiendo frustrado al ver cómo sus compañeros volvieron a ser rivales en el momento que más les convenía. Y después de todo tampoco podrían ni quejarse, ya que a fin de cuentas una carrera es una carrera y allí han ido a competir.

Web: PE


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