Perdidos en la Ciudad: comer sobre personas desnudas

Perdidos en la Ciudad Suri japonés

La invitación de los Berhanyer resultaba afectar sólo a los Suri, dejando a los Navarro en un hotel. No sé a vosotros, pero el gesto me resultó bastante feo por parte de los de Marbella. Pero bueno… los Suri se quedaron en la casa de los Berhanyer -casa que les gustó mucho, por cierto- y pudieron conocer un poco más a esos que salieron de la tribu casi a las carreras.

Era de esperar que las actividades de los Suri fueran todas ostentosas y demás, pues no me diréis a mí, lo de llevárselos a un restaurante japones a comer sushi servido en los cuerpos de un hombre y una mujer desnudos. Que sí… que una costumbre de hace cientos de años… pero de española tiene lo que yo de piloto de aviones. Goreñi se negó a comer y Nga Bilé tres cuartos de los mismo. Arbula, como es así, como es él, se mostró encantado de la vida al ver el percal… pero, insisto, hablamos de Arbula.

Los Suri también descubrieron el mar, las mujeres desde la orilla y los hombres desde un barco en el que pensaban que los hombres Berhanyer iban a ejecutar su venganza tirándoles al mar. Obviamente, ni corrió la sangre, ni murió ningún Suri ahogado, pues los Berhanyer puedes ser muy petardos, pero no son malos.

Más información – Perdidos en la Ciudad: vogabantes y ovejas
Fuente – Perdidos en la Ciudad
Foto – Cuatro


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