‘Perdidos en la tribu’: Esos campeones llamados ‘los Merino’

Perdidos en la tribu - familia Merino

La familia Merino al completo en su último consejo

Y es que hay familias y familias… y los Merino no son una familia cualquiera. Los Merino podrían decidir incluso hacia qué lado debería girar el mundo. Porque sí. Porque son ellos. Porque cada vez que un Merino abre la boca, sube el pan y no les importa. Y me atrevería a más. Pues a ver si hay narices a que, cuando esta aventura termine, la tribu Shiwiar haya tenido el beneplácito de conseguir ser un Merino.

El sector femenino ha conseguido superar ese dolor que antaño fue lo de preparar la chicha para los hombres de la tribu. Las Merino ya se atascan la boca de yuca y mastican y escupen como campeonas. Sobre todo Cristina. Curioso ver que la que más lloró esté siendo la que más rápido se esté adaptando. Marisol ya ha sido advertida de que debe quejarse menos. Claro, que aquí los Shiwiar no entienden que Marisol es una Merino y, como tal, ella sí puede quejarse.

El sector masculino es otro cantar. Los Shiwiar apenas si podían respirar de la risa al ver cómo se desenvolvían los dos hermanos con la cerbatana. Víctor y David, si bien sólo les faltó tragarse el dardo, al menos le pusieron ganas y buen humor… y eso se ve y se agradece.

Si me paro a ver el desarrollo de cada familia en sus tribus, y teniendo en cuenta que una de las tres ya ha sido devuelta a su ciudad en catapulta, no me extrañaría que fuesen los Merino la familia que arramblase con todo el premio. Pero todavía es muy pronto para este tipo de juicios.

Más información – Cristina y sus traumas
Fuente – PelT
Foto – Cuatro


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