‘Perdidos en la tribu’: Valoración personal antes del desenlace

Perdidos en la tribu Shiwiar Merino

Los Merino y los Shiwiar intercambiaron regalos

Necesitaba escribir esto. Estas últimas semanas de programa han sido como una lluvia de rayos y truenos. Una cantidad de información y de emociones tan grande que me he dado cuenta de que estamos a una semana del último programa y aún estoy intentando asimilar los anteriores.

Hay que ser muy valiente para vivir una experiencia como ‘Perdidos en la tribu’. Si bien nos regalan momentos donde la emoción te acaba por hacer llorar, no hay más cojones que aceptar que la historia a superar es muy chunga. Desenvolverse en una selva, comer perro o dejarte hacer cortes en la piel por el simple hecho de, ya no de conseguir un premio, sino por el mero hecho del subidón que tiene que ser para uno mismo ese ejemplo de superación, no puede ser cosa fácil, por mucho programa de televisión que haya detrás.

Yo soy de los que viven los realities al cien por cien. Llamadlo desempleo, niñería, estupidez… me la sopla. Hay programas y programas, y para mí, ‘Perdidos en la tribu’, es una de esas experiencias que muchas familias deberían vivir casi por obligación. Y no hay ejemplo mejor que lo que estamos viendo semana tras semana. El ejemplo de los Navarro, una familia que hacía la vida cada uno por su cuenta y que ahora se mostraban unidos para cualquier decisión. Carlos, el marido de Marisol, el mismo que comenzaba el programa hablando de la nula relación con los hijos de Marisol, ahora le ayudaban a subir a los árboles y compartían cada momento, bueno o malo, con él. Y los Berhanyer… bueno… los Berhanyer, aún y con Marie, han estado geniales desde el principio. Para mí que son de otro planeta. Pero, bueno, también tienen su experiencia vivida… y bien dura.

Ahora nos vemos de nuevo con el último consejo por terminar y con las familias a punto de volver a sus casas. No me gustaría creerme que ni los Merino, ni los Navarro, fuesen a no ser aceptados por las tribus. No me gustaría tener que liarme de aviones para ponerme a repartir collejas al grito de “¡intransigente!”

Pero ‘Perdidos en la tribu’ ya se nos acaba. Y sea lo que sea que pase, sólo puedo decir que, desde ya, estoy deseando ver a familias nuevas perderse en medio de una selva, o del desierto… o de donde sea… pero que sea ya.

Más información – Sexo occidental vs. Sexo Suri
Fuente – PelT
Foto – Cuatro


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